Por qué existe Flam
Una estufa de pellets moderna es un ordenador que quema madera. El software que la acompaña no le hace justicia.
Flam nació de una constatación sencilla: las aplicaciones que ofrecen los fabricantes de estufas suelen ser lentas, mal valoradas y poco más que un mando a distancia. Saben encender y apagar. No saben anticipar.
Y sin embargo una estufa de pellets tiene una característica que un radiador no tiene: tarda. Una estancia no pasa de 17 a 20 °C en diez minutos, y la estufa sigue calentando mucho después de haberse detenido. Controlar bien una estufa consiste, por tanto, en trabajar con ese retardo y no contra él.
Eso es todo lo que hace Flam. El resto —encender, apagar, programar la semana— sigue siendo gratuito, porque cobrar por un mando a distancia no tiene sentido.
Sin afiliación
Flam no pertenece a ningún fabricante de estufas, ninguno la homologa y ninguno la remunera. La aplicación se comunica con los servicios en línea de los fabricantes igual que lo haría la suya propia, con sus credenciales. No sustituye ni la garantía de su aparato ni su mantenimiento.
Su estufa merece algo mejor que un mando a distancia
Control y programador gratis para siempre. Pruebe Flam+ durante 10 días, sin tarjeta.
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